Maga en el Paraninfo. Foto: Altea Ortiz

Tü Opinión  

Maga o 'El suave cosquilleo'

Crónica del concierto del Paraninfo

Texto: Laura Boj / Foto: Altea Ortiz

  Miércoles, aproximadamente las 20:20h. En el Paraninfo de la Universidad de Alicante tan solo unas 60 personas, no podíamos creer que no estuviera lleno a reventar. Echemos la culpa a la dichosa crisis... De la oscuridad del escenario comienzan a salir y colocarse. Aun a oscuras, ruiditos se van sumando a ruiditos y ondas vibrantes van llenando la sala...

  Cuando nos dimos cuenta ya era tarde, estábamos hilvanados por sus notas y cantábamos sus canciones mientras ellos las bordaban, todas, todas. Jugaron en un ratito con la percusión, el viento, con un Casio... Los buenos músicos es lo que tienen: dales lo que sea que harán poesía.

  Hasta levantaron al gentío que en un principio parecía falto de calor humano, en un espacio preparado para hablar, no tanto para sonar y que aun así se contagió de su entusiasmo. Mientras ellos se lo pasaban bien trabajando, las notas como burbujillas inquietas recorrían por debajo de la piel cada rinconcito de nuestros afortunados cuerpos.

  Al salir, no podíamos más que pensar en todos los que se habían perdido esa estupenda experiencia. De esas que te dejan tan buen sabor de boca y un estado tan sano que parece extraño tener que explicarlo. Es de esas sensaciones que te quieres quedar para ti, saboreándola a ratitos, poco a poco, como el suave cosquilleo que provocan sus canciones. Grandes, grandes, Maga. Enormes músicos, hermosas personas.