Love of Lesbian

ENTREVISTAS  

Love of Lesbian

Placer culpable

Love of Lesbian es el grupo indie del momento. Tanto es así que los más puristas empiezan a renegar de ellos, un signo siempre inequívoco del éxito en una banda alternativa: buenas críticas en la prensa especializada, conciertos a reventar, y un autobús-dormitorio recién adquirido para las giras. Oh, ¡sacrilegio indie, muerte a LOL! Ajenos a todo el trasiego, Santi Balmes y los suyos siguen montando en sus directos divertidas coreografías (¿dirigidas quizás por la Belén Esteban de Más que Baile?) y continúan disfrutando de 1999 (o cómo generar incendios de nieve con una lupa enfocando la luna). Su alegre espectáculo en directo contrasta con unas letras profundas, a veces crípticas. 1999 es todo un reto creativo, literario, donde las canciones se presentan como capítulos de un mismo libro que relata una tortuosa historia de amor. Hablamos de todo esto y más con Santi Balmes, alma mater de LOL. Disfrutad de este placer culable. ¡So hippieeeeees!

 

He escuchado el disco de cabo a rabo y sigo sin saber generar incendios de nieve con una lupa enfocando la luna. ¿Qué estoy haciendo mal?

  No te has creído la ficción, ¡tienes que hacerlo cerrando los ojos! El título 1999 tenía gancho para la discográfica, era minimalista, pero yo quería darle algo de ficción al nombre. No dije nada hasta que no llegamos a la imprenta, hice un poco de trampa, pero coló.

  Es un disco que ya lleva en marcha más de un año y que os ha hecho vivir el momento más dulce en el grupo... que habéis comprado un bus 'sleeper' y todo.

  El truco es que cuando la gente nos vea con el bus parezca que hace años que vamos en él. Lo cierto es que no paramos de girar, y vamos a estar así hasta enero, luego descansaremos. Porque estamos atravesando un momento muy motivador, pero a la vez notamos la presión de haber dejado el nivel alto. Tenemos que parar por salud mental.

  ¿También por salud mental os pasasteis al español en el cuarto disco, Maniobras de escapismo? No salió mal, vendisteis cinco veces más con ese álbum que con el anterior.

  Venimos de la generación de los '90, donde vivimos el hundimiento de los grupos que cantaban en castellano después de la Movida. La contestación de muchos de nosotros fue cantar en inglés para diferenciarnos, para decir 'yo no tengo nada que ver con esto'. Pero luego recapacitamos y vimos que era un error, que podíamos combinar nuestro estilo musical con alguno de los lenguajes que dominamos.

  ¿En qué momento se os ocurrió hacer de 1999 un álbum con un mismo hilo conductor donde se cuenta una historia de amor?

  Pues es algo que va germinando en tu interior aunque no lo sepas. Vas imaginando canciones, y parece que siempre hablan de la misma persona, te das cuenta de que puede ser un disco con una temática uniforme, aunque no es un trabajo conceptual. Como letrista es estimulante, es como pasar de escribir cuentos a novelas.

 

 Como letrista, '1999' es estimulante: como pasar de escribir cuentos a novelas

 

  Te he oído decir que escribes 'sin aduana entre lo consciente y lo inconsciente'...

  Dejo imaginar al personaje, también al lugar, los conceptos... Me gusta mezclar la realidad con la ficción. De hecho, en la vida hago un poco lo mismo, no es que me guste mentir o que la gente lo haga, pero me mola aderezar la realidad, creo que es estimulante para el cerebro, para las personas.

  Estimúlate entonces de nuevo: si tuvieras que escribir una canción sobre tu voz, ¿cómo la titularías?

  Uf [...] Placer culpable, la titularía Placer culpable. Porque es una voz que objetivamente no mola. Pero es de ese tipo de voz que hace de su defecto la particularidad del grupo. Bob Dylan por ejemplo tiene voz de pato, pero ha creado escuela.

  La relación que describe el disco es tormentosa. ¿Por qué os habéis centrado básicamente en los aspectos negativos del amor?

  Escribir en español cosas positivas del amor sin resultar cursi es bastante complicado. Así que en 1999 hablamos de una relación tortuosa que no acaba en buen puerto, algo sin final feliz. Hablamos de una persona que fue tu escuela. Escuela para conocerte a ti mismo, para conocerla a ella, y para conocer lo que son los problemas.

  ¿A quién odia más el protagonista del disco, al cantante John Boy por el que su novia suspira, o al ex novio perfecto, el 'Ectoplasta'?

  ¡Al ectoplasta! Porque John Boy es algo utópico, no es real. El peligroso es el que físicamente está cerca, porque tiene la misma vulgaridad que tú. Es mucho más peligrosa la hiena que puedes tener al lado que el león que está en África.

  Uys, pero ahora hay muchos grupos como el tuyo que las muchachas al final conocen en los conciertos y dejáis de ser inalcanzables... ¡Malditos John Boys!

  Bueno, sí... John Boy es una figura ficticia más internacional y utópica, pero es verdad que con otros grupos el acercamiento puede ser distinto. Las chicas pueden ir a muchos más conciertos de determinadas bandas, pueden conocerlos... Sí, el león puede convertirse en hiena, ¡jajaja!

  Por cierto, hay un John Boy, músico americano, que se enteró de lo de vuestra canción. ¿Me aclaras esa anécdota?

  Sí, vio el vídeo y se creía que le habíamos hecho un homenaje, se ve que le dio un ataque de megalomanía. Porque por lo menos aquí en España no es nada conocido. Nos dejó un mensaje en el Myspace, y no te creas que nosotros lo desmentimos. Ni le dijimos que sí ni que no, le dijimos que cuando viniera a España nos avisara, ¡jajaja!

  ¿Dónde radica la heroicidad del amante guisante en Te hiero mucho?

  Todos hemos sido unos cornudos, alguna vez hemos hecho de víctimas, otras de verdugos. El amante guisante es la víctima, y va volando para ofrecerle un detallazo a la chica que quiere, pero no sale como esperaba porque siempre queremos darlo todo con las personas menos adecuadas.

  ¿Pero por qué? ¿Por qué esa manía de no apreciar lo bueno, de tender al sufrimiento, de acercarnos al error, aun sabiéndolo?

  Pues porque no estamos hechos para la felicidad. Porque el sufrimiento es la base para aprender. Estamos hechos para solucionar sudokus mentales, de lo contrario nos ensimismamos.

  Y saliéndonos de esas profundidades... en el disco han colaborado Sidonie, Zahara, Standstill... ¡Confiesa que no eran necesarios, que queríais pegaros una buena fiesta con ellos!

  No, ¡no eran necesarios! De hecho los odiamos, ¡nos caen fatal! Lo que pasa es que vamos a los mismos bares, somos de la misma ciudad, y queríamos juntar nuestras vanidades para luego ir de guays por los bares, ¡jajaja! No, en serio, queríamos hacer unas jornadas de puertas abiertas con ellos porque son amigos, queríamos que nos dieran su opinión sobre el disco y que colaboraran.

  La coreografía que hacéis al final de los conciertos se ha convertido en un clásico de vuestras performances. ¿Quién ha perpetrado esa idea?

  Eso fue idea de Julián. Yo vi en un festival de grupos bizarros, que algunos hacían algo así, había propuestas muy 'patilleras'. Nosotros tenemos algunos temas muy profundos y queríamos hacer algo banal para terminar. Los más puristas del indie ya dicen que es supercutre.

  Es que tengo la sensación de que los indies -grupos y público- se toman a sí mismos demasiado en serio... ¿Le hace falta una buena dosis de humor al género?

  Totalmente. Yo veo a algunos en los conciertos como si se hubieran tragado un palo, es algo sintomático que desde el escenario se ve enseguida. Dicen: 'Yo los he visto cuatro veces y siempre hacen el mismo final'. ¡Pues si no te gustamos, no vengas! Los conciertos no son sólo para sufrir con algunas letras, hay que divertirse y divertir a la gente.

 

'No estamos hechos para la felicidad, sino para solucionar sudokus mentales. De lo contrario nos ensimismamos'

 

No, no, para nada desaparecerá Love Of Lesbian. De hecho quedaremos para ver los temas del siguiente disco, pero iremos haciendo otras cosas. Yo lo de escribir un libro lo tengo pendiente, pero no sé nada todavía. Lo que es seguro es que daremos que hablar.