Parábola del funcionario español medio tras el anuncio de Zapatero

TÜ OPINIÓN  

¡ÉSTA LA PAGO YO!

Un artículo incendiario de una funcionaria quemadísima

  Tengo 30 años y soy funcionaria. A los 18 acabé el COU, a los 21 terminé la carrera, a los 22 había hecho un Máster y estaba haciendo prácticas gratis en una empresa. También a los 22 encontré trabajo. me pagaban un sueldo acorde a un contrato de cuatro horas cuando hacía más de nueve al día. A los 23 cambié de empresa y con mi primera nómina decente me compré un coche para poder trabajar fuera de Alicante, y ahora, seis años después, lo he terminado de pagar. En ese tiempo topé principalmente con jefes déspotas que se creían dioses y que disponían de mi tiempo hasta extremos insospechados, aprovechándose todo lo que podían de mi falta de experiencia laboral para que, además, les resolviera temas personales que nada tenían que ver con mi trabajo…. Clica en el titular para seguir leyendo.

  Al mismo tiempo, España crecía y crecía: llegaba el boom del ladrillo, los ciudadanos de renta media se compraban a la vez una casa, un coche y lo que fuera. Algunos se independizaban porque les tocaba, otros cambiaron lo antiguo por lo nuevo, los bancos concedían créditos al mismo ritmo que los obreros ganaban sus sueldos dosmileuristas, es decir, a destajo, asumiendo un riesgo extremo tanto unos como otros. Nuestro país se iba llenando de inmigrantes que acudían muertos de hambre a la llamada del trabajo y que además de mandar dinero a sus familias se endeudaban también (los que podían, otros simplemente malvivían).

‘ESPAÑA CRECÍA. LOS BANCOS CONCEDÍAN CRÉDITOS AL MISMO RITMO QUE LOS OBREROS GANABAN SUS SUELDOS DOSMILEURISTAS Y LOS NUEVOS RICOS SE HINCHABAN LOS BOLSILLOS

  A la par, muchos nuevos ricos se hinchaban los bolsillos, se compraban chalets, cochazos y vivían como reyes a costa de, por ejemplo, vender miles de viviendas pidiendo descaradamente un porcentaje del precio en dinero negro. Cobraban y gastaban auténticas millonadas y declaraban ingresos ridículos, muchos autónomos fueron poco honestos en sus declaraciones, las facturas dejaban de emitirse por momentos... Estamos en el boom económico y España ‘iba bien’. Mientras todo eso discurría, a mis 24 años decidí dejar mi trabajo indefinido para estudiar oposiciones. Mandé mi felicidad veinteañera de vacaciones y secuestré tres años de mi vida. Estudié sin descanso de lunes a domingo sumergida en preparadores, academias, bibliotecas y demás. Lo compaginé como pude con un nuevo trabajo al que iba de 8h a 15h y estudiaba de 17h a 22h. Al fin, a los 27, aprobé con plaza.

 Soy funcionaria de carrera auxiliar administrativo de la administración local. Gano 1070€ al mes, no llego al mínimo para poder hacer la declaración de la renta, nunca me ha devuelto un duro hacienda, no tengo hipoteca pues me da pánico pensar en un gasto semejante, vivo fuera de casa de mis padres, no entiendo de economía y cómo no, estoy indignada.

‘ME PARECE UNA INJUSTICIA TENER QUE PAGAR YO LO QUE DURANTE AÑOS HAN DESPILFARRADO TANTOS POLÍTICOS, ASESORES DE POLÍTICOS, ALTOS CARGOS, CORRUPTOS, ESPECULADORES’

  Ante la crisis, pretenden recortar los salarios de los funcionarios, entre otras medidas que también suponen recortes sociales. Inevitablemente me da que pensar, que pagamos como siempre justos por pecadores. Me considero una “curranta” como cualquier otro, que me levanto a las 6:30h para ir a trabajar todos los días, y sí, tengo un trabajo fijo, pero es así porque me la jugué, hipotequé (aquí sí) tres años de mi vida y me salió bien. Yo no oposité para trabajar menos, de hecho no trabajo menos: lo hice para tener estabilidad económica, aunque fuera con un sueldo de 1000€.

  Me parece una injusticia tener que pagar yo, con mis alrededor de  50€ que dicen que me van a quitar todos los meses y mi congelación salarial, lo que durante años han despilfarrado tantos políticos, asesores de políticos, altos cargos, corruptos o especuladores, personas que, por cierto, seguro que siguen viviendo con más de mil euros en el bolsillo, mientras que cuando ellos se forraban a mí nadie me subía tampoco el sueldo. ¿Acaso he sido yo la que he despilfarrado? La diferencia es que mi sueldo es público y mis cuentas claras, por tanto no puedo estafar a Hacienda declarando lo que me dé la gana. Por favor, seamos sensatos, ahorremos en gasto público, pero usando el sentido común, que no todos los funcionarios somos unos privilegiados ni tenemos sueldos desorbitados.

Texto: Huracán.

Foto: http://www.artecreativo.net/sp/imgarticulos/680/tutorial-mujer-de-fuego.jpg