Costa Sonora 2026

OPINIÓN  

El Festival Costa Sonora se reafirma, en su 2ª edición, como el gran festival urbano de Alicante

Crónica de Anna Guijarro

19/04/2026 - 10:29

Fuimos temprano para el primer concierto -de Metrika- con muchas ganas de pasarlo bien y listas para darlo todo. Desde que entramos al recinto de El Muelle Live Alicante (Zona Volvo), nos encontramos con un gran ritmo ya con música antes de comenzar los directos.

El ambiente, cargado de miles de personas, era increíble, lleno de personalidad y los outfits llamaban muchísimo la atención: estilos propios, urbanos, arriesgados, auténticos. Era como si cada persona formara parte del espectáculo. Y de fondo, el Castillo de Santa Bárbara, recordándonos constantemente dónde estábamos, además de disfrutar de las vistas del puerto y su ambiente alicantino.

El viernes 3 fue muy intenso desde el inicio. Vimos a Metrika, con su performance visual junto a sus bailarines; a D. Valentino con sus buenas vibras y a La Pantera, entre otros grandes, y en cada concierto se sumaba más gente, más energía, más ganas.

Entre sets, los Djs mantenían el ritmo sin dejar que bajara ni un segundo. No había pausas en ningún momento, solo continuidad.

El sábado 4 continuó con más artistas y con toda esa emoción. Empezamos con Lorna y sus canciones cañeras, y poco a poco fuimos entrando en ese punto en el que ya no sabes cuántas horas llevas allí, pero tampoco te importa. MVRK fue uno de nuestros favoritos, con un directo que conectó mucho con el público. Funzo, también nos sorprendió, fue puro buen rollo: ritmo, cercanía y esa sensación de estar cantando con amigos. Cuando llegó la noche vivimos con mucha emoción el espectáculo de los fuegos artificiales de colores, lo que le aportó mucha vibra al momento.

Y para cerrar el festival llegó uno de los momentos más esperados: Yung Beef. Su actuación fue diferente, con su estilo del "infierno", con una estética y una presencia que hicieron que todo el mundo se quedara mirando, completamente dentro del show. Uno de los grandes aciertos, al menos para nosotras, fue la zona VIP. Tener acceso rápido a baños, zona de césped, barra y espacios más tranquilos (incluso para sentarse) marcó mucho la experiencia, pero sin perder lo importante: podíamos acercarnos al front stage cuando queríamos y vivir los conciertos desde dentro. Esa mezcla entre comodidad y libertad hizo que todo fuera mucho más disfrutable.

El clima también jugó a favor, era abril, pero parecía verano. El sol, la luz, la temperatura, todo acompañaba. Más allá de los nombres del cartel o de la organización, Costa Sonora fue una experiencia generacional. Más de 25 artistas, dos días de música ininterrumpida y miles de personas compartiendo el mismo espacio y la misma energía. Pero, sobre todo, fue nuestro momento de amigas, de primeras veces, de sentir que estas formando parte de algo.