Dani Martín
OPINIÓN
Dani Martín conquista Alicante con un concierto para vivir el momento y olvidar el móvil
Cronica de Mar Lloréns del concierto de Area 12 Alicante (27/06/26)
30/06/2026 - 8:49
Alicante vivió una de esas noches que quedan en la memoria. Dani Martín reunió a un público de varias generaciones, desde jóvenes de poco más de veinte años hasta asistentes que rondaban los sesenta. Una imagen poco habitual que convirtió el concierto en una auténtica celebración colectiva, donde todos cantaron, bailaron y disfrutaron de un repertorio que conectó con cada rincón del recinto.
Más allá de la música, el artista madrileño quiso lanzar un mensaje que repitió en varias ocasiones durante la actuación. Invitó al público a levantar las manos, a aplaudir y, sobre todo, a disfrutar del concierto sin la necesidad de grabarlo constantemente con el teléfono móvil o compartir cada instante en las redes sociales. Una reivindicación que encaja con el mensaje de su último trabajo discográfico y con su forma de entender la música en directo: vivir el presente sin pantallas de por medio.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó cuando interpretó la canción dedicada al hijo de Rulo, escrita como homenaje al pequeño, fallecido con tan solo tres años hace unos meses. El silencio y la emoción se apoderaron del público durante una de las interpretaciones más intensas del concierto.
Durante toda la actuación también quedaron claros dos mensajes que Dani Martín quiso transmitir a sus seguidores. El primero, expresado de forma directa y sin rodeos, fue una crítica a la excesiva dependencia de las redes sociales, invitando a dejar de vivir pendientes de ellas. El segundo tuvo un tono mucho más inspirador: animó a todos los presentes a perseguir sus sueños sin dejarse condicionar por las opiniones o críticas de los demás.
Con una puesta en escena cercana y un público completamente entregado de principio a fin, Dani Martín volvió a demostrar en Alicante que un concierto puede ser mucho más que una sucesión de canciones: una experiencia compartida en la que la música sirve también para transmitir valores, emociones y mensajes que permanecen más allá del último acorde.













