Loquillo en Alicante 2026

OPINIÓN  

Loquillo en Alicante, una leyenda del rock & roll que sigue sin pedir permiso

Crónica de Tere García del concierto del 15/08/26 en El Muelle Live

20/08/2026 - 17:44

Hay artistas que tienen canciones y artistas que tienen historia. Loquillo pertenece claramente a los segundos. El rockero catalán aterrizó el pasado 15 de agosto en Muelle Live dentro de su gira "Corazones Legendarios" y volvió a demostrar que, después de varias décadas subiéndose a los escenarios, sigue teniendo intacto ese porte, esa personalidad y esa manera tan particular de entender el rock que lo han convertido en uno de los grandes nombres de la música española.

Loquillo no necesita reinventarse. Tampoco lo pretende. Y ahí está precisamente una de sus grandes virtudes. Fiel a su estilo, a su estética y a una identidad construida a lo largo de décadas, salió al escenario dispuesto a hacer lo que mejor sabe: rockear, interpretar sus grandes canciones y hacer que varias generaciones compartan, durante unas horas, una misma banda sonora.

Y vaya si lo consiguió.

Porque cuando comenzaron a sonar algunos de sus temas más míticos, el público respondió como era de esperar: cantando. Canciones que hace años dejaron de pertenecer únicamente a Loquillo para convertirse en parte del imaginario colectivo, en esas canciones que todos reconocemos desde los primeros acordes y que, de alguna manera, han acompañado diferentes momentos de nuestras vidas.

A sus espaldas lleva décadas de carretera y escenarios, pero Loquillo conserva algo que no se puede aprender: presencia. Ese caminar, esa actitud, esa elegancia chulesca y esa manera de plantarse delante del público siguen formando parte de su ADN. El cabello plateado es prácticamente la única pista evidente de que los años han pasado. Por lo demás, el personaje continúa ahí, reconocible, contundente y tremendamente fiel a sí mismo.

Y eso, en una industria en la que todo parece cambiar cada temporada, tiene muchísimo mérito.

Pero si Loquillo es una pieza fundamental del engranaje, su banda no se queda atrás. De hecho, fue uno de los grandes argumentos de la noche. Una formación de auténtico lujo, con músicos de primer nivel, que consiguió arropar al cantante con un sonido potente, sólido y elegante. Una de esas bandas que no están simplemente para acompañar al artista, sino que forman parte esencial del espectáculo y elevan cada canción varios peldaños.

El resultado fue un concierto con músculo rockero, grandes dosis de actitud y ese sonido clásico que tan bien encaja con el universo de Loquillo. Sin artificios innecesarios y sin necesidad de disfrazar lo que funciona desde hace décadas.

Alicante, hasta arriba

La fecha elegida tampoco era precisamente discreta. 15 de agosto en Alicante. Y eso se notó desde mucho antes de llegar a Muelle Live.

La ciudad estaba literalmente "ple de gom a gom". El puerto, la Explanada, el paseo marítimo... todo estaba abarrotado. Llegar hasta el recinto se convirtió casi en una pequeña aventura entre terrazas llenas, turistas, alicantinos disfrutando de la noche y miles de personas buscando su rincón para disfrutar del verano.

Pero, una vez dentro de Muelle Live, todo aquello quedaba atrás y comenzaba la verdadera fiesta.

El recinto volvió a demostrar las posibilidades que ofrece como espacio para disfrutar de conciertos durante las noches de verano. Tener un escenario de estas características junto al Mediterráneo es, sin duda, uno de esos pequeños grandes lujos que tenemos en Alicante y que permiten vivir la música en directo de una manera muy especial.

Aunque la noche todavía guardaba un último as bajo la manga.

Y apareció la lluvia...

Cuando el concierto llegaba a su recta final, apareció una invitada que, sinceramente, nadie tenía en la lista: la lluvia.

Y no precisamente cuatro gotas.

La lluvia comenzó a caer con fuerza y, durante unos instantes, parecía que podía poner punto final a la noche de una manera bastante menos épica de lo previsto. Pero ocurrió justo lo contrario. Nadie se movió.

El público aguantó el chaparrón como auténticos rockeros. Poco importaba terminar completamente empapados después de haber disfrutado de un concierto así. De hecho, la situación acabó convirtiéndose en uno de esos momentos que probablemente quedarán en la memoria de quienes estuvieron allí.

Ni siquiera bajo la lluvia dejó de sonar la música.

Y cuando finalmente tocó abandonar el recinto, la cosa no terminó ahí. Incluso refugiados bajo la pérgola de la entrada, esperando a que aquello escampase, el público seguía cantando. Porque después de dos horas de Loquillo, parece que no había ninguna intención de dejar de cantar así como así.

Y entonces apareció, inevitablemente, uno de esos himnos que ya forman parte de la cultura popular:

"Uhm, uhm, uhm... nena, voy a ser una rock & roll star..."

Empapados, sí. Pero felices.

Quizá no había mejor manera de cerrar una noche de rock.

Loquillo volvió a demostrar en Alicante que las leyendas no necesitan demostrar nada. Simplemente salen al escenario, agarran el micrófono y dejan que sus canciones hablen por ellas. "Corazones Legendarios" pasó por Muelle Live dejando una buena dosis de rock, nostalgia, actitud y, sobre todo, muchas canciones que siguen tan vivas como el primer día.

Y si además el concierto termina bajo la lluvia, cantando a grito pelado y con el público sin ganas de marcharse, entonces solo queda decir una cosa:

Larga vida al rock & roll.